Inevitable

Estoy pensando en ti,
en este fragmento de tiempo que se nos permite.
Imposible no pensar,
estás aquí inundándolo todo.

De repente te veo pasar
y me convierto en un rompeolas,
una avalancha de deseos me domina,
me deja perpleja tu sola respiración.

Y me pregunto todos los días,
cómo pudo suceder,
si existen las coincidencias,
si acaso esta es una más.

Y aunque no somos nada,
un átomo de ti se me quedó incrustado,
o tal vez algunos,
y si tengo suerte tal vez alguno mío está contigo.

Tal vez estaré en la espuma que es residuo de las olas,
cuando la observes en algún atardecer,
tal vez vendrá a tu mente mi perfume,
cuando mi ausencia sea lo suficientemente palpable.

Yo también miraré esas dos piedras que se pierden en el horizonte
y entre las miles de historias que cuenta ese paisaje,
serás tu una de ellas,
un espejismo, un deseo, un amor a medio talle.

Quedaré atrapada en el instante de esa química,
en las mariposas que me causas,
en los roces de la piel que nunca será mía,
en el segundo en que me entregué toda.

Ahí vivirá nuestro momento,
en el morir del sol,
en la saludo de la luna,
pero al menos vivimos en el mismo planeta.

Sostenme en tus manos un segundo,
siente este derroche de emociones que me habita,
heme aquí coincidiendo contigo en el pensamiento,
aquí te veré cada vez que me recuerdes.

Paralelismo habitado en un instante.
De esas coincidencias que no se borran con facilidad,
soneto de las muchas noches en que te pienso,
en cuántas dimensiones no te habré encontrado antes.

A ti que iluminas eternidades con tu risa,
a ti que estremeces los nervios de mi cuerpo sin siquiera tocarlos,
a ti que alegras mi día de forma inesperada,
te veo esta tarde en el espacio cóncavo entre tus labios y los míos.

En algún pensamiento más.

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