La energía de la creación
La vida es un constante fluir de energía todo lo que nos rodea esta en constante movimiento. Partículas nacen y mueren en nuestro cuerpo al igual que lo hacen también en los cuerpos de los seres que nos rodean. Creo que es acertado decir que nada, absolutamente nada es estático. Anochece simplemente para que salga nuevamente el sol, y esa conjugación perfecta entre la vida y la muerte pueda seguir existiendo. Bailamos todos los días con la existencia, nos movemos con ella, nos nutrimos de ella y somos parte intrínseca de esa dualidad que caracteriza al mundo. Si aceptamos que todo está en constante movimiento, tendríamos también que aceptar que en ese fluir de energías está mezclada la nuestra también. Y por tanto no podemos escapar del coexistir colectivo. Nuestra energía se alimenta de la energía de otros seres que luchan consciente o inconscientemente por sobrevivir. El mundo es la cuna de estas interacciones y cada una de ellas lo sostiene. Todos hemos nacido de esa dual...