Nací, pero alguien más murió ese día...
Cada año para mi cumpleaños recibo una carta de mi madre. Siempre todas tienen un sobre parecido, con los mismos detalles escritos sobre él, el clásico "Feliz cumpleaños hijita de mi corazón"que caracteriza cada carta. Hasta ahora han sido 26 años consecutivos de su celebración constante por mi nacimiento. Y yo desde hace algunos años atrás comencé a reflexionar en cada cumpleaños mío sobre las cosas aprendidas durante ese año. Pero este año sucedió que en vez de escribir mi reflexión anual como de costumbre, ella me atrapó a mi llegando al trabajo por la mañana. Cuando atravesaba la puerta de entrada vi llegar a una compañera de otro departamento llorando. Me acerqué a ella movida por una fuerza empática y ella comenzó a decir entre sollozos "mi padre acaba de morir". Lo repetía una y otra vez como tratando de comprender cómo es que esto había podido suceder. Yo me quedé perpleja sin saber que hacer más que preguntarle si ya había pedido un taxi o llamado a algui...