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Mostrando entradas de noviembre, 2019

Mariposas blancas

Anoche soñé con mariposas blancas, se posaban sobre mis manos, me tocaban el alma y también la piel, luego emigraban a tu corazón. Te prometí que te vería en el atardecer de alguna otra vida, dijimos que nos reconoceríamos en la playa, bañados por los rayos del sol y unas cuantas gotas saladas. Ahí estaría yo, Ahí estarías tú, Ahí bajo la mezcla de colores, todo lo que ahora soñamos imposible. He pensado varios días en tus palabras, las repito una y otra vez... Sigo en esa dimensión paralela, donde no hay limitaciones. Han tomado forma las nubes y me miran, todavía se preguntan sobre la ultima vez que te vi yo aún no sé qué contestar,  quizás no te vuelva a ver.  Cálido encuentro onírico,  ruido de un corazón que te anhela,  silencio de las horas en las que te pienso,  unos cuantos besos más en esta realidad.  Esperaré que regresen a mi las mariposas blancas...

Inevitable

Estoy pensando en ti, en este fragmento de tiempo que se nos permite. Imposible no pensar, estás aquí inundándolo todo. De repente te veo pasar y me convierto en un rompeolas, una avalancha de deseos me domina, me deja perpleja tu sola respiración. Y me pregunto todos los días, cómo pudo suceder, si existen las coincidencias, si acaso esta es una más. Y aunque no somos nada, un átomo de ti se me quedó incrustado, o tal vez algunos, y si tengo suerte tal vez alguno mío está contigo. Tal vez estaré en la espuma que es residuo de las olas, cuando la observes en algún atardecer, tal vez vendrá a tu mente mi perfume, cuando mi ausencia sea lo suficientemente palpable. Yo también miraré esas dos piedras que se pierden en el horizonte y entre las miles de historias que cuenta ese paisaje, serás tu una de ellas, un espejismo, un deseo, un amor a medio talle. Quedaré atrapada en el instante de esa química, en las mariposas que me causas, en los roces de la piel q...

Nadie

Ahora que mis pesadillas han tomado forma y que ya no existen los refugios, veo la miseria humana. Todo lo que creía se desmoronó y sobre mí pesan las ruinas de aquellos destellos de luz que alguna vez me tocaron. Creí haber encontrado un lugar para mi en el mundo, en vez de eso me doy cuenta que no existe tal lugar, que son solo espejismos temporales. A veces pienso en escaparme y no sé ni a donde puedo ir. No sé qué persona podría entenderme. Nada. Nadie. No importa que existan 7 billones de personas en el mundo, sigo estando sola.