La Bienvenida del Sol
La venturosa luz que de tu piel desprende el almíbar dulce que tus ojos emanan la centelleante miel de tus labios, como un barniz que cubre de los pétalos el ser. Son tantos magníficos encuentros los que de un instante a otro poseo los que me amarran el alma al cuerpo y en los que al final de la tarde me envuelvo. Las golondrinas alzando el vuelo, el azafrán que recubre mis cuentos los restos de tu placido sueño surgiendo al amanecer de nuestros cuerpos. No hay calma ni paz alguna, si de tu suave espuma no se acrecienta el fuego, no me cubre tu unguento, si no me cubre tu alma, ¿dime donde te encuentro? Los pajaritos cantan, las sirenas se estremecen, mis viseras encarnan el pánico de perderte, la estancia de los sueños que desaparecen con mi suerte. Dime a quien te pareces toda vestida de azul. que ni los vidrios empañados logran reponerse de tu luz. ser...