Nací, pero alguien más murió ese día...
Cada año para mi cumpleaños recibo una carta de mi madre. Siempre todas tienen un sobre parecido, con los mismos detalles escritos sobre él, el clásico "Feliz cumpleaños hijita de mi corazón"que caracteriza cada carta. Hasta ahora han sido 26 años consecutivos de su celebración constante por mi nacimiento. Y yo desde hace algunos años atrás comencé a reflexionar en cada cumpleaños mío sobre las cosas aprendidas durante ese año.
Pero este año sucedió que en vez de escribir mi reflexión anual como de costumbre, ella me atrapó a mi llegando al trabajo por la mañana. Cuando atravesaba la puerta de entrada vi llegar a una compañera de otro departamento llorando. Me acerqué a ella movida por una fuerza empática y ella comenzó a decir entre sollozos "mi padre acaba de morir". Lo repetía una y otra vez como tratando de comprender cómo es que esto había podido suceder. Yo me quedé perpleja sin saber que hacer más que preguntarle si ya había pedido un taxi o llamado a alguien que la viniera a ver. Luego vi que una amiga (de su mismo departamento) se le acercaba para ayudarla en lo que necesitara y entonces sentí que ya no era momento de que yo siguiera presenciando esa situación así que me alejé. Pero durante el resto del día no pude evitar pensar lo curioso que había sido que precisamente yo haya sido la primera en enterarme sobre la muerte de su padre, justo en el día de mi cumpleaños.
Para mis adentros seguí repasando este hecho en mi mente y aún lo hago ahora mientras escribo estas líneas.
Qué paradójica la vida que de repente le arrebata el aliento a un ser mientras que otro celebra un año más. Son estas las cosas las que me hacen creer que nada sucede al azar, que se puede encontrar una sincronicidad en cada acontecer. Aún hoy me pregunto cuantas veces he dado por sentado que siempre voy a existir, que siempre habrá tiempo, que siempre existirá un lugar al cual ir. A veces pienso como cuando era pequeña "mami, quisiera que nunca te mueras", o vienen a mi mente esas mañanas en las que sentada en las piernas de mi padre comía un sanduche de queso que él con tanto amor me había preparado, y él sin saberlo leía el periódico, pero yo guardaría esa imagen para siempre. Cada mañana ir corriendo donde mi papi, porqué ahí era mi lugar. Y ahora pienso, ojalá él lo supiera, ojalá no sea ya muy tarde cuando ambos valoremos este instante en el que estamos vivos. Pero retumba en mi mente "siempre habrán situaciones y saberes inconclusos".
Qué difícil es decirle adiós a mis miedos de antaño y dejar mi envoltura desvanecerse sobre el suelo. Suelo todavía fértil para mis múltiples crisis existenciales. Ojalá y la memoria fuera eterna e intacta, pero sé que muchas más borraré sin querer de mi mente como cuando sin querer se da "clic" en una computadora en una ventana que no querías cerrar...
Tantas palabras que he escrito, y mi fan número uno siempre mi papá. Qué relevantes cada uno de sus pasos y también los que nunca pudo dar o aquellos que siempre esperaré inconscientemente. También qué fuerte suenan en mi cabeza las palabras de mi madre. Realmente somos lo que han hecho de nosotros nuestras familias?
El otro día me visitó uno de mis mejores amigos y le leí un poema de una poetiza ecuatoriana, María Luz Albuja, se trataba acerca de la familia, ay!, pero qué profundo me hincaron sus palabras. Una de las frases que más me golpeó fue una que versa: qué significa habernos conocido?.. Aún me lo pregunto todos los días. Conocemos a tantas personas, pero nuestra familia lo ha sido todo en los años de nuestro comienzo. Y a veces nos destruimos tanto que ya no sabemos lo relevantes que somos en la vida del uno y del otro. En algún punto dejamos de ser incondicionales para convertirnos en extraños...
Hoy me pregunto y me seguiré cuestionando el porqué. Qué significa habernos conocido padre?
Qué extrañarte tanto? Qué sentir tanto dolor en el alma por hermanas que nunca entenderán su efecto?..
Qué significa....
Que un hombre muera justo el día en que se conmemora mi nacimiento...
Que una desconocida llore en mi hombro el día menos esperado...
Que la vida sea una composición de despedidas y reencuentros...
Mamá, papá, hermano, hermana, ya no sé que significa mi nacimiento, y cada año recopilo un montón de dudas más fuertes. Pero sí se que aunque mi memoria acabara, mis sentimientos por ustedes volverían a renacer en otra vida.
Michelle, bienvenida a este mundo una vez más... Ahí te veo en tu cuna, desde hoy se escriben en tu mente todas las palabras de las que has de ser presa una vez más.
Pero este año sucedió que en vez de escribir mi reflexión anual como de costumbre, ella me atrapó a mi llegando al trabajo por la mañana. Cuando atravesaba la puerta de entrada vi llegar a una compañera de otro departamento llorando. Me acerqué a ella movida por una fuerza empática y ella comenzó a decir entre sollozos "mi padre acaba de morir". Lo repetía una y otra vez como tratando de comprender cómo es que esto había podido suceder. Yo me quedé perpleja sin saber que hacer más que preguntarle si ya había pedido un taxi o llamado a alguien que la viniera a ver. Luego vi que una amiga (de su mismo departamento) se le acercaba para ayudarla en lo que necesitara y entonces sentí que ya no era momento de que yo siguiera presenciando esa situación así que me alejé. Pero durante el resto del día no pude evitar pensar lo curioso que había sido que precisamente yo haya sido la primera en enterarme sobre la muerte de su padre, justo en el día de mi cumpleaños.
Para mis adentros seguí repasando este hecho en mi mente y aún lo hago ahora mientras escribo estas líneas.
Qué paradójica la vida que de repente le arrebata el aliento a un ser mientras que otro celebra un año más. Son estas las cosas las que me hacen creer que nada sucede al azar, que se puede encontrar una sincronicidad en cada acontecer. Aún hoy me pregunto cuantas veces he dado por sentado que siempre voy a existir, que siempre habrá tiempo, que siempre existirá un lugar al cual ir. A veces pienso como cuando era pequeña "mami, quisiera que nunca te mueras", o vienen a mi mente esas mañanas en las que sentada en las piernas de mi padre comía un sanduche de queso que él con tanto amor me había preparado, y él sin saberlo leía el periódico, pero yo guardaría esa imagen para siempre. Cada mañana ir corriendo donde mi papi, porqué ahí era mi lugar. Y ahora pienso, ojalá él lo supiera, ojalá no sea ya muy tarde cuando ambos valoremos este instante en el que estamos vivos. Pero retumba en mi mente "siempre habrán situaciones y saberes inconclusos".
Qué difícil es decirle adiós a mis miedos de antaño y dejar mi envoltura desvanecerse sobre el suelo. Suelo todavía fértil para mis múltiples crisis existenciales. Ojalá y la memoria fuera eterna e intacta, pero sé que muchas más borraré sin querer de mi mente como cuando sin querer se da "clic" en una computadora en una ventana que no querías cerrar...
Tantas palabras que he escrito, y mi fan número uno siempre mi papá. Qué relevantes cada uno de sus pasos y también los que nunca pudo dar o aquellos que siempre esperaré inconscientemente. También qué fuerte suenan en mi cabeza las palabras de mi madre. Realmente somos lo que han hecho de nosotros nuestras familias?
El otro día me visitó uno de mis mejores amigos y le leí un poema de una poetiza ecuatoriana, María Luz Albuja, se trataba acerca de la familia, ay!, pero qué profundo me hincaron sus palabras. Una de las frases que más me golpeó fue una que versa: qué significa habernos conocido?.. Aún me lo pregunto todos los días. Conocemos a tantas personas, pero nuestra familia lo ha sido todo en los años de nuestro comienzo. Y a veces nos destruimos tanto que ya no sabemos lo relevantes que somos en la vida del uno y del otro. En algún punto dejamos de ser incondicionales para convertirnos en extraños...
Hoy me pregunto y me seguiré cuestionando el porqué. Qué significa habernos conocido padre?
Qué extrañarte tanto? Qué sentir tanto dolor en el alma por hermanas que nunca entenderán su efecto?..
Qué significa....
Que un hombre muera justo el día en que se conmemora mi nacimiento...
Que una desconocida llore en mi hombro el día menos esperado...
Que la vida sea una composición de despedidas y reencuentros...
Mamá, papá, hermano, hermana, ya no sé que significa mi nacimiento, y cada año recopilo un montón de dudas más fuertes. Pero sí se que aunque mi memoria acabara, mis sentimientos por ustedes volverían a renacer en otra vida.
Michelle, bienvenida a este mundo una vez más... Ahí te veo en tu cuna, desde hoy se escriben en tu mente todas las palabras de las que has de ser presa una vez más.
Comentarios
Publicar un comentario